Destinos - Alentejo y Ribatejo

La región del Alentejo se ubica entre el río Tajo y el Algarve y desde el océano Atlántico a la frontera con España.

En el Alentejo el tiempo pasa más despacio. Llanuras inmensas, murallas a la cima de montes, una costa costera con playas fabulosas y pintorescas aldeas, es hoy en día una región escasamente poblada y fundamentalmente rural, ideal para quien busca tranquilidad y apreciar su belleza natural.

Es una región rica en historia, cultura y patrimonio, que se remonta al período paleolítico, manteniendo hoy aún muchos vestigios arqueológicos, principalmente en la zona de Montemor-o-Novo, Évora, Monsaraz, así como en Castelo de Vide y Marvão.

Es un destino de elección para los amantes de la naturaleza, que invita a serenos paseos a pie, en bicicleta oa caballo. En las playas, los entusiastas del surf pueden aprovechar las fantásticas olas y, en los ríos y albuferas, los más aventureros pueden experimentar los más diversos deportes náuticos. Quien desee optar por subir a los cielos, puede disfrutar de paseos de globo, saltos de avión o incluso paracaidismo. El Alentejo es el destino ideal para vacaciones en familia, escapadas a dos, mayores activos o jóvenes de mochila a la espalda.

El Alentejo es todavía zona de grandes potencialidades agrícolas, de excelente vino y cereales, aceite de oliva superior y, en la zona costera, pescado y marisco de gran calidad. Se dice que un alentejano tiene siempre la mesa puesta. Se come y se bebe sin igual. Desde los vinos, a los quesos y embutidos, típicos de la región, no hay como no apreciar una buena comida de pan alentejano, bocadillos y un vaso de vino.

La extensa área del Parque Natural del Sudoeste Alentejano y Costa Vicentina incluye los municipios de Aljezur, Odemira, Sines y Vila do Bispo tiene una enorme diversidad de playas, acantilados, pequeñas islas y rocas. Aquí encontramos un lugar pequeño, pero icónico. Porto Covo nos envuelve por sus casas blancas, con barras en forma de contorno azul y puertas pintadas a rojas y nos entusiasma por sus playas pequeñas, típicamente alentejanas, con un mar de color envidiable.

Évora es la ciudad más romántica del Alentejo y fue considerada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Tiene un centro histórico único, desde donde se destaca el Templo de Diana, la Capilla de los Huesos, el Acueducto del Agua de la Plata y la Plaza del Giraldo.

Vale la pena visitar la villa de Monsaraz erguida dentro de murallas medievales, que nos hacen viajar en el tiempo y que más parece un museo a cielo abierto. Allí cerca, el Alqueva es el mayor lago artificial de Europa, creado por la represa sobre el río Guadiana. Nos impresiona por su inmensa belleza, con pequeños pedazos de tierra que se elevan del agua. Por la noche, el cielo de Alqueva se reviste de una inmensidad de estrellas, lo que permite una observación privilegiada, siendo la primera reserva "Dark Sky" del país o "Starlight Tourism Destination", que atrae a aficionados de la fotografía, la astronomía y la música la naturaleza.

Y, como éstas, hay tantas otras localidades que merecen una visita, con el ambiente tranquilo que el Alentejo ofrece, en particular, Mértola y Serpa, Vila Viçosa, Castelo de Vide, Elvas y Portalegre. Vaya, disfrute y descanse.

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